Me voy de casa porque llueve a cántaros y el techo tiembla, salgo del edificio desesperada porque una vecina octogenaria se arrastra escaleras arriba a oscuras, escapo del trabajo porque el móvil de mi compañera de mesa escupe cacofonías y bajo una parada antes porque en el autobús un niño me mira con cara de poltergeist.
Me persigue el origen del mal. Así que para no ponerme esotérica me pongo trascendental. Me pregunto sobre el origen del universo, el del arroz con costra y el de las noticias. Ahhhh! Eso es fácil.
- El 2% nacen de historias personales.
Detonante: ciudadano insistente que llama a las redacciones (las mejores historias se nutren de la paciencia eterna de algunos periodistas) .
- El 1% nace de las cartas al director.
Detonante: un redactor avispao que ha visto ahí el filón.
- El 10% nacen del propio medio o grupo mediático.
Detonante: autobombo puro y duro.
- El 7% lo marca el discurrir natural del tiempo.
Detonantes: las tradiciones (cabalgata de Reyes, fin de año, fiesta regional de turno), la meteorología (diluvios, sequía) y las efemérides (100 días de un gobierno cualquiera).
- El 5% nace de la observación.
Detonante: "¿Os habéis dado cuenta de que...?"
- El 75% nacen de convocatorias de prensa. Detonante: intenciones promocionales del jefe de prensa del señor de turno, se dedique a la política o a labores mucho menos mundanas.
Que venga alguien ahora y me diga que se cuentan, ni más ni menos, las cosas que pasan... Como la vida misma, oiga!