lunes, 27 de agosto de 2007

Presentaciones


Empieza el curso y, aunque en las redacciones de los periódicos ninguna sita pone su nombre en el encerado (mola más que pizarra, eh!) ni aparece un alumno nuevo de intercambio, es el momento de presentarse.

- Hola, ¿qué tal?

- Pues mira, volviendo de las vacaciones. Ya sabes. No me gusta unirme a la masificación de los síndromes postvacacionales, pero algo así es lo que creo que me pasa.

- Ah! Ya pasa... Yo soy la nueva temporada de la radio pública.

- ¿Y te presentas esta semana?

- Sí, y prometo ser la ostia.


Cambie radio pública por teatro de la capital, ciclo de danza o cualquier cosa susceptible de ser presentada. Y es que septiembre no sólo es el mes de las presentaciones, también es el de las promesas. Como las electorales, pero con el subidón de la resaca estival incluído.

jueves, 23 de agosto de 2007

Regreso al cubículo (Segunda Parte)


Desde el Venao, pasando por Los pajaritos y, claro, el Tiburón. La fauna ha protagonizado las canciones del verano de las últimas décadas pero, este año, el rey del calentamiento cerebral no ha sido, ni siquiera, Georgie Dann. Es 'Miracle' (descanse en paz, reza el Obituario REAL), el tiburón que pululaba por una playa de Tarragona hasta que fue capturado, llegó al acuario de Barcelona y murió ante la agonía de media profesión.
Esa es la noticia del verano. Eso es el periodismo.
Yo me hago la maleta y, este fin de semana, me voy al monte. Que aún es agosto y aquí huele muuuy raro.
(Echo de menos al resto del equipo T) Snif!

viernes, 17 de agosto de 2007

Regreso al cubículo (Primera Parte)


Volver de vacaciones nunca es fácil. Porque te puede dar la impresión de que el trayecto es paraíso-infierno, pero nunca viceversa. Sobre todo cuando te plantas en una redacción desértica -el resto del Equipo T está de merecidísimas vacaciones- y tu único contacto con otro ser humano (aunque a veces gruña, dicen que lo es) es a través del teléfono. Entonces te da por darle conversación de más. Y al colgar te das cuenta de que sólo te ha faltado mandarle las fotos de tus vacaciones por mail para convertirte en un chupapópteroenseñaálbumespesadilladespuésdevacaciones.
Desolador

lunes, 6 de agosto de 2007

Hoy quiero confesar...


Yo confieso:

- Que después de casi tres semanas de vacaciones tengo mono. Sí, sí, de trabajar. Que sí, que soy idiota, ya lo se.

- Que he conseguido (aleluya!) desconectar y giro la vista cuando paso frente a un quiosco para no leer ni las portadas de los periódicos.

- Que aun así acabo en el ojo (del culo) de la noticia y si hay inundaciones en Guadix (Granada) pues allí estaba yo ayer.

- Que al grito de ARRR! os envio crónica de los festivales de teatro de Almagro, las noches toledanas en verano, inundaciones y otros desastres naturales (vale Tenerife), las fiestas de Elche y sus quemaduras de tercer grado, la guerra del vino en Jumilla y cualquier otro evento de interés para quienquiera que guste exigirme volver al tajo y salir de una vez de este bucle fiesta-siesta.

- Que las únicas noticias que sigo al dedillo son las deportivas. Los instintos primarios no descansan ni en vacaciones...

- Que ya me he fundido el sueldo de todo el mes (gracias a dios existen los tickets restaurant!).

- Que si hace tiempo que no escribía en este blog era por culpa del alcohol, las tapas que ponen en el sur para acompañarlo, las buenas siestas y las malas resacas.

- Que mis hormonas han atacado a un niño de 20 añitos.

- Que echo de menos las noches en las que mi único estupefaciente eran doce horas de curro sin pestañear. Se suben a la cabeza, lo prometo.

viernes, 3 de agosto de 2007

Entre chips anda el juego


Toda la vida creyendo que los humanos éramos de carne y hueso, con sus venitas, sus músculos, sus órganos vitales y todo eso, y ahora resulta que somos robots —o máquinas—, porque todo el mundo, ante las contrariades, asegura hacer un cambio de chip y todo se arregla.

Por lo que se ve, el chip, cuando te lo cambias, sirve para todo: para amoldarte al ritmo de un nuevo empleo, para soportar que tu pareja te haya dejado por otra, para ponerte de buen humor cuando llueve durante tus vacaciones en la playa o para cenar en casa de tu suegra. El cambio de chip es incluso útil cuando te cancelan el vuelo de un avión o se te rompe el tacón del zapato en plena pista de baile de una boda.

Pero claro, nadie parece haber tenido en cuenta que no somos robots (a lo sumo replicantes de alguien a quien nos gusaría parecernos), sino personas con sangre en las venas. Sangre que bombea un corazoncito (donde se disparan los sentimientos) y que recibe el cerebro (donde nos enseñan a dominarlos). Éste es, de hecho, el único chip que tenemos en el organismo, y yo todavía no he conocido a nadie capaz de cambiarlo por otro.

jueves, 2 de agosto de 2007

¿Quién dijo JA-JA?



En primer lugar, siento mi dilatada ausencia. Supermán no deja de pedirme que haga cosas por él. Oh, sí, chicas, todas sabemos de qué estoy hablando. En fin. El caso es que, aunque como bien dice Scarlet, los periodistas podamos huir de la noticia (aunque las noticias sigan por todas partes, incluido el Polo Norte, precisamente ahora, en tiempos de cambio climático según Michael Crichton), a muchos no nos dejan. Porque si algo tiene esta, por otro lado, apasionante profesión (¿en serio? ¿has dicho apasionante? ¿qué tiene de apasionante sentarse a escuchar a un tipo durante media hora y escribir luego de pe a pa lo que ha dicho? ¿Algún problema? Unos cuantos. Bien, este no es el momento ni el lugar para discutirlos. Oh, claro, perdón), es un sentido de la indecencia que asustaría a una cajera de supermercado. Porque, de muchos es sabido que el periodista trabaja por y para sí mismo, sin ningún tipo de papelucho que le garantice una tranquila existencia (o no existencia, teniendo en cuenta la mínima vida privada que se ve obligado a dibujar entre crónica y crónica y entre cena y desayuno), porque, ¿para qué iba a necesitar él un papelucho? ¿Y vacaciones pagadas? Bah, qué demonios. Qué importa que John Dos Passos las tuviera hace un millón de años, por enviar un par de crónicas a la semana. Irse de vacaciones pasará de moda. Lo hará. Lo hará algún día. Y entonces todos nosotros levantaremos la mano y diremos: JA-JA, como Nelson Muntz. Y nos reíremos del respetable porque todos llegan tarde. Todos menos nosotros, claro. Porque dicen que en la vida todo va y viene, como si en vez de en una pelota azul que da vueltas, estuviésemos montados en un péndulo mágico y estúpido. Así que sigamos disfrutando de aquello que no disfrutan los demás porque están disfrutando en la playa, la montaña o el salón de su casa (como Vila-Matas, que el otro día nos confesó que había abierto una sombrilla en el comedor y se había sentado en el sillón a comer cacahuetes y mirar el mar por la ventana, sólo que el mar le queda un poco lejos, porque vive en la montaña, pero él lo hizo de todos modos). Algún día podremos decir que fuimos los primeros. Y ese día llegará. Asústense, porque llegará. Todo llega y todo se va y todo vuelve a llegar. Maldito péndulo.

martes, 31 de julio de 2007

Cerrado por... ¿vacaciones?


¿Es verdad que un periodista no descansa nunca? ¿Es cierto que un periodista siempre está al acecho de la noticia, aunque esté de campo y playa en un complejo turístico de la Polinesia? ¿Es verdad de la buena que un periodista no desconecta nunca?

Hay algo de cierto en todo esto, pero también mucho tópico barato. De hecho, desconozco en qué periodistas se fundamenta esta rumorología, porque incluso Lou Grant y la rana Gustavo conseguían tener vida privada (el primero cuando salía de los estudios de grabación y el segundo cuando se quitaba la gabardina, atacaba a Peggy y practicaba enérgicamente la diferencia entre dentro y fuera).

Las periodistas cotillas que aquí os cuentan sus secretos sí que descansamos, porque sabemos trabajar como burras, pero también desconectar (para desgracia de Nokia)... aunque no lo suficiente como para desengancharnos del blog. Así que alerta, que ¡agosto no puede con nosotras!

viernes, 20 de julio de 2007

El Jueves

Acaban de retirar 'El Jueves' por su portada. En ella, un tipo que podría ser el Príncipe le da por culo a una tía que podría ser Leti, y le dice: "¿Te das cuenta? Si te quedas preñada ¡esto va a ser lo más parecido a trabajar que he hecho en mi vida!". Lo dice en referencia a los 2.500 eurecos por niño que ha prometido ZP.

Bueno, en realidad el príncipe no le da por culo, porque por el culo no podría fertilizarla. De hecho, ya le costó conseguirlo por el conducto habuitual. Así que seguramente no se traten ni del príncipe ni de la princesa. En cualquier caso, resulta inadmisible que secuestren una publicación sólo porque Letizia se ha visto representada y le parece que la han dibujado con el culo demasiado gordo.

Los polizías van de kiosco en kiosco, retirando la revista. Yo he llegado antes que ellos. Siempre corro más que ellos.

Con la revista venía un suplemento de los 60 gilipollas de la semana. Curiosamente, entre ellos no está el juez Del Olmo, que es quien ha mandado retirar 'El Jueves' del mercado.

jueves, 19 de julio de 2007

De trabajos y reputaciones varias


No sólo puede pasar que toda la seriedad que has intentado transmitir durante los primeros días en tu nuevo trabajo, para hacerte respetar, se derrumbe en un minuto, sino que pasa. Visualicen esta escena y lo entenderán (omito nombres verdaderos para no comprometer a nadie):

Tercer día en el trabajo nuevo. Intentando hacer amigos en la máquina del café (todo el mundo lo hace, porque el café es horroroso pero es el único lugar de interacción posible sin una pantalla de ordenador delante). Llega un chico de esos modernillos (tejanos caídos, gafas de pasta…) y me pregunta: “¿Tú eres amiga de Perica de los Palotes?”. Yo pongo cara de circunstancia. “¿De qué Perica de los Palotes?”, le pregunto. Dice: “Sí, hombre, de la que trabaja en el diario ‘El irracional’”. Digo: “¡Ah, claro, y tanto!”. Y el chico continúa el relato: “Es que tengo una foto tuya. Es de la fiesta de la ediorial esa que da vueltas al mundo”.

En ese momento me pongo blanca. No por el mareo de las vueltas, sino porque en esa fiesta el alcohol corrió que daba gusto… bebérselo. Y me temo lo peor. Efectivamente, lo peor está por llegar. El chico continúa, sin tener en cuenta que no estamos solos, sin tener en cuenta que a lo mejor hay ciertas intimidades que no quiero que se sepan… todavía. “Tú en la foto sales bien, pero yo no tanto…”, se lamenta. Y mis alarmas se disparan: “¡¡¿¿Tenemos una foto juntos??!!”. Y suelta, como si tal cosa: “Sí, es una autofoto, o sea que te abrazaste a mí”.

Es entonces cuando la tierra no te traga, aunque lo desees con todas tus fuerzas. En eso estaba cuando una de las compañeras de trabajo con las que intentaba confraternizar entra a la palestra y pregunta: “¿Y qué tienen de especial las fiestas que monta la editorial ésa que da vueltas al mundo?”. Y el chico contesta, así, tan tranquilo: “Que tienen barra libre”.

Cuando nadie dice nada y el aire se puede cortar, te entran de repente unas ganas horrorosas de ir al lavabo (aunque sólo sea para tener una excusa para esfumarte, ya que la tierra te ha dejado tirada y no se ha digando a tragarte).

miércoles, 11 de julio de 2007

Power

Cuando aplasto latas me siento poderosa

martes, 3 de julio de 2007

La máquina




La peor enemiga de nuestra redacción es la máquina expendedora. Está ahí, con pinta inocente. En realidad, como una fiera a la espera de su presa.


Tú vas, introduces tus 65 céntimos (si eres redactor piensas que quizá esto va a ser lo único que logres meter en todo el día, si eres redactora nunca piensas eso), y decides qué quieres mordisquear.


Los periodistas no sabemos tomar decisiones, por eso siempre la cagamos, por eso tenemos tan mala fama, porque siempre la cagamos porque no sabemos tomar decisiones. Una de las peores pruebas a las que puede someterse un periodista es la de elegir algo de la máquina expendedora. A ver, ¿unas galletitas princesa?, ¿una bolsa de quiconazos crujientes?, ¿una coca-cola light?, ¿unos ositos de gominola?, ¿unos palitos integrales? Es muy duro.


Hace cinco minutos que metiste tus 65 céntimos en la máquina y no sabes por qué optar, cuando llega otro periodista y se pone a la cola.


Los periodistas, además de indecisos, son muy impacientes. Basta con recordar la típica frase de los directores de diario: "lo quiero para ayer". Tú estás frente a la máquina, tienes a otro a la espalda, presionándote, tienes que decidirte. ¿Una bolsa de pipas?, ¿una palmera de chocolate?, mierda, ahora encima han puesto quelitas. Un drama.


Por fin, aprietas un número al azar. El 71. Mal. La cagaste, como siempre. La máquina expendedora arrastra el Kit-Kat hasta el borde del estante donde estaba colocado con esa palanca que tiene en espiral, hace un ruido burleta del tipo: zzzzzzmmmm... y en el último momento, nada. El Kit-Kat se queda enganchado al brazo en espiral. No cae. Y ahí están tus malditos 65 céntimos.


Le das una patada a la puta máquina. Luego intentas levantarla. El periodista que hasta hace un momento te presionaba, detrás de ti, hace amagos de ayudarte. No mucho, para no herniarse. Sus ayudas consisten en murumurar: "puta máquina, siempre igual". A veces finge que sacude la máquina contigo, pero en realidad todos los esfuerzos los haces tú.


Y tú, venga a darle ostias a la puta máquina de los cojones, hasta que hace temblar la pared que tiene detrás y hace un boquete en el suelo.


Por fin, exhausto y fracasado, vuelves a tu asiento. Sin Kit-Kat, sin 65 céntimos, y con el peso de saber que, otra vez, te equivocaste. En esta ocasión, marcando el número de lo que pretendías mordisquear.


Entonces, el periodista que tenías detrás introduce otros 65 céntimos. Si es hombre piensa que tal vez sea lo único que logre meter en el día de hoy; si es mujer, no piensa eso. Le caen, no una, sino dos coca-colas lights.


No esperes una moraleja, porque los periodistas no tenemos moral.




viernes, 29 de junio de 2007

Las series de polis británicas son muy aburridas


¿Por qué la poli británica es capaz de encontrar coches cargados de explosivos antes de que vuelen por los aires? Menudo aburrimiento, así no hay quien se inspire para hacer una serie de polis. Ellos son los mejores: hace unos meses abortaron una cadena de atentados cuando detectaron que los terroristas eran capaces de hacer bombas con champús, gominas y leche para bebés. Desde entonces, no sólo es aburrido mirar series de polis británicas (nunca llega a pasar nada...), sino que no se puede coger un avión sin que te hayan examinado todos tus líquidos. Yo vi cómo obligaban a una pasajera a comerse un espárrago del bote de conserva que llevaba para regalar a unos parientes (de todas formas, ya le vale... a quién se le ocurre regalar espárragos, es para mandarle a freír unos cuantos). Bromas aparte, la operación policial de hoy habrá salvado muchas vidas, pero seguro que a partir de ahora nuestros coches ya no serán los mismos.

jueves, 28 de junio de 2007

Algo se muere en el alma...


Aquí no se va ningún amigo ni se muere ningún alma, pero lo cierto es que aquí la menda lerenda abandonará el espacio físico de esta redacción en breve. Llevo una semana de despedidas y no es agradable, porque por el camino se van a quedar personas a las que, probablemente, no volveré a ver jamás. Este trabajo tiene estas cosas: te junta con personas de otros medios de comunicación y de muchos gabinetes de prensa, llegas incluso a pensar que formas una especie de clan privilegiado, pero seguro (no me cabe ninguna duda) que muchas de estas personas se volatilizarán en cuanto abandone la redacción. Al final sí que será cierto que algo se muere en el alma, pero no cuando un amigo se va, sino cuando te vas tú.

lunes, 18 de junio de 2007

La araña no araña, engaña

Como ya sabéis, tengo fobia a las arañas, porque se comen los rábanos que crecen bajo el árbol donde juré que nunca más iba a pasar hambre. Total, que ayer Mami disfrutaba de su día libre (a los esclavos no hay que darles ni agua, luego se pillan unas confianzas...) y tuve que hacer yo la colada. Estaba sacando la ropa sucia del cesto para meterla en la lavadora cuando se me aparece una araña entre las enaguas. Estaba muerta, con las patas arrebujadas sobre sí misma. En realidad PARECÍA que estaba muerta, porque cuando avisé a Rett para que la sacara de allí, la araña no estaba. Rett vació el cesto y la araña se desplazó tranquilamente sobre sus patas, ¡estaba viva! ¡La cabrona se había hecho la muerta! No sabía que las arañas también podían ser actrices, creía que sólo yo era capaz de engañar al más bobo para que se case conmigo y conseguir así su fortuna... ¿Seré yo también una araña?

miércoles, 13 de junio de 2007

Ay!

Buena parte del equipo T se encuentra estos días buscando historias en el extranjero. Me quedé solica escribiendo entre bujías y motores.
Volveremos pronto. Cuando ellas regresen del exilio y yo consiga salir del capó de este Rolls Royce.
Disculpen las molestias

lunes, 4 de junio de 2007

AGRRRRRR

Existe una ley física que dice que la rabia se concentra más en espacios pequeños (Enanos conspiradores)

jueves, 31 de mayo de 2007

Ascensos





Que el periodismo es una profesión de riesgo no es una novedad. Cuando te entrevistas con alguien a quien no le ha gustado lo que él mismo dijo, puede pasarse tres días seguidos llamándote cada tarde al diario para exigirte que la próxima vez contrastes la información. Tú le contestas: "Perdone, señor, pero esas fueron sus declaraciones". Y él: "Sí, bueno, pero su transcripción no es exacta: yo NO dije que le cortaría la cabeza al rey en caso de revolución; dije que, en caso de que hubiera una revolución y me tocara a mí cortarle la cabeza al rey, lo haría encantado". Vale. "¿Y de qué manera podía yo contrastar esa información, señor?". El hombre: "Pues podrías haber llamado a la Zarzuela, o a la Maresellesa, o qué se yo". En este caso, la profesión es de riesgo porque puede darte un ataque de desconcierto que te deje KO, porque todo el mundo se cree mejor periodista que los periodistas.


Otras veces la amenaza va más allá, y tú publicas que Tauro va a tener un día chunguísimo de esos que mejor no te levantes de la cama no sea que el suelo se hunda bajo tu pie izquierdo y te tengan amputar las uñas una a una, y va una Tauro susceptible y te pone una denuncia múltiple por blasfemia, injuria y por provocar alarma social. Y, de paso, por maltrato psicológico a los animales. En este caso, la profesión es de riesgo porque no hay nada que mate más rápido que tener un montón de juicios pendientes. Si no llegas a morir, envejeces, que no sé qué es peor.


Cuando eres periodista, mejor no hablar con nadie (de hecho, es cierto que no nos hablamos con nadie). Pero a veces, y pese a todas las precauciones, el riesgo te persigue, que para algo se le llama peligro inminente, o acoso riesgoso o corre, corre, que viene el coco.


Hoy, por ejemplo, el ascensor de la redacción está estropeado. Y eso, cuando la redacción está en una séptima planta, es muy, pero que muy alarmante.


Porque los primeros en llegar, que son los de publicidad, todavía pueden subir por la escalera. En realidad, se pasan más tiempo en el gimnasio que en el trabajo, así que más o menos están entrenados. Pero a los segundos en llegar (que suelen ser los que no despegan el culo de la silla, como yo misma) les cuesta mucho más, precisamente porque, de pasar tanto tiempo con el culo pegado a la silla, tienen un culo inmenso, y les pesa que no veas. Si los redactores suben con las redactoras, también sienten que les sube el ánimo, porque van por detrás de ellas y así, al menos, pueden recrearse la vista. Pero a ellas, el peso de la mirada en la retaguardia, se les hace mucho más insòportable.


Luego llegan los jefes, con la lengua fuera y la dignidad por los suelos, y encima tienen que aguantar los comentarios del segureta, que les dice: "Así me gusta, señor Rodríguez, cultive ese cuerpo atlético, que se note que tiene tanta energía como cualquier subordinado de los suyos, no se me ponga de rodillas". Y finalmente llegan los periodistas de la noche, también llamados intrépidos, borrachos, o resacosos. Esos, al ver el percal, se meten en un bar a tomar café, y si la cosa se demora, vuelven a casa a esperar que alguien les envíe un helicóptero. Y si no les envían un helicóptero, pues entonces no van a trabajar.


Que los ascensores estén estropeados en un diario es muy malo para la salud de sus artículos, porque se escribirán desde el agotamiento, sumidos en el más apestoso de los hedores sudoríferos. Por eso yo digo: ¡Que se arreglen todos los ascensores de la galaxia! ¡Y que nos lleven a lo más alto! ¡Siempre más arriba, sin tener que pisar a nadie! ¡Que vivan los ascensores sin paradas, ni descuelgues!


PD. Siempre hay gente peor informada que un periodista, y ahora, mientras escribo esto, acaba de llegar un mensajero, cargado hasta las cejas, con la lengua entre las piernas. El segurata le ha dicho que se había equivocado de número de escalera.

viernes, 25 de mayo de 2007

Seguridad ciudadana


A continuación, adjunto algunos comentarios extraidos del foro de la policía autonómica catalana, sin más intervención por mi parte que la traducción al castellano de algunos fragmentos. El foro es abierto, y lo que piensan algunos Mossos d'Esquadra está al alcance de todo el mundo en: mossosdesquadra.com-Fòrums-Mossos.

La propia web apunta que no comparte necesariamente las opiniones emitidas, y que da voz a las personas que quieren ejercer su libertad de expresión sin censura ni intervención. Por otra parte, advierte de que los mensajes de contenido xenófobo, extremista, despectivo o fuera de tono no serán publicados.

A seguir así (24/05/2007)

En menos de un mes se han immolado dos chusmas de primera magnitud, pues nada a ver si seguimos la racha y la palman otros 300, menos gasto en prisiones, en justicia en policia etc, a seguir la racha que esto va bien, las criticas nos las pasamos por el forro, que cobramos igual y nada a seguir así que si la siguen palmando, igual nos quedamos sin faena y a vivir que son dos dias.


A una (24/05/2007)

Ja està bé, tots a una, les agressions s'han d'acabar, anem tots a pels GUARROS, cada vegada que els trobem, a saco 1/92, 51, tot el que poguem i que s'ens ocurreixi, volen querra, son antisistema, donç vinga fem que el sistema els esclafi a veure si així entenen de que va la historia, a partir de que s'entri de servei, nem a posar-nos tots les piles i a esclafar a aquestes "CUCARACHAS"."A paqueña agresión respuesta desmesurada" ja sabeu, sort a la caça, i tots a una, ens han tocat a un, donçs ens han tocat a tots,i sobre tot a la que es pogui GOMA, molta GOMA.

(Ya está bien, todos a una, las agresiones se tienen que acabar, vayamos todos a por los GUARROS. Cada vez que los encontremos, a saco 1/92,51, todo lo que podamos y se nos ocurra. Quieren guerra, son antisistema, pues venga, hagamos que el sistema los caliente, a ver si así entienden de qué va la historia. Desde que entremos en el servicio, pongámonos todos las pilas y a calentar a estas CUCARACHAS. "A pequeña agresión, respuesta desmesurada". Ya sabéis, suerte y a la caza. Y todos a una: nos han tocado a uno, pues nos han tocado a todos. Y sobre todo, a la que se pueda, GOMA, mucha GOMA)
  • Re: A UNA
    Com a ciutada que soc estic d'acord, a per ells i com deia Clint Easwood SIN PERDON!!!! S'ha d'erradicar aquesta lacra, inclos els seus pares i mares politics, encara que millor seria exterminarla com el que son, parasits verinosos. FORÇA MOSSOS, TENIU VALOR I HO HEU DEMOSTRAT.

  • Como ciudadano que soy, estoy de acuerto. A por ellos y, como decía Clint Eastwood, SIN PERDÓN!!! Hay que erradicar a esta lacra, incluidos sus padres y madres políticos, aunque mejor sería exterminarla como lo que son: parásitos venenosos. Adelante, Mossos, teneis valor y lo habeis demostrado).


  • Re: A UNA
    Es queixeu de la dictadura i no tenen ni puta idea del que era. Voleu que siguem com els grisos?. Ho farem¡¡¡¡¡¡¡¡

  • (Se quejan de la dictadura y no tienen ni puta idea de lo que era. ¿Quereis que seamos como los grises? ¡Lo haremos!).


  • Re: A UNA
    En la GUB ya lo hacemos de hace tiempo y os damos la bienvenida en tan necesaria labor,entre todos los joderemos mas y mejor que es de lo que se trata.


  • Re: A UNA
    A per ells, e ke no tots els mossos son iguals i globalitzen.... pues tot el ke tingui rastres, canya!!!i si no es pollós, mala sort, daños colaterales.

  • (A por ellos. ¿Verdad que todos los Mossos son iguales y globalizan? Pues todo el que tenga rastas, caña!!! Y si no es piojoso, mala suerte. Daños colaterales).

Un bolígraf que em compro jo, és reglamentari? (22/05/2007)

Com que la casa no m´hen dona i els boligrafs que regalen els sindicats són barats i no escriuen bé, jo em compro els boligrafs que utilitzo per denunciar a la gent. Concretament utilitzo un boligraf marca PILOT model SUPER GRIP M . És reglamentari?? el puc portar, ho de demanar una autorització al cap de la regió?? La tinta contamina?? es poden recorer les denuncies perquè no he utilitzat un boligraf marca Mossos??Si us plau, respostes, estic preocupat!!!


(Como la casa no me da, y los bolígrafos que regalan los sindicatos son baratos y no escriben bien, yo me compro los polígrafos que utilizo para denunciar a la gente. Concretamente, utilizo un bolígrafo marca PILOT modelo SUPER GRIP M. ¿Es reglamentario? ¿Lo puedo llevar o tengo que pedir una autorización al jefe de la región? ¿La tinta contamina? ¿Se pueden recurrir las denuncias porque no he utilizado un bolígrafo marca Mossos? Por favor, respuestas, estoy preocupado!!!)

jueves, 24 de mayo de 2007

El banco de Wimbledon

Ley antitabaco = a la calle
Enfrente, un banco = sentado se fuma mejor
Centro de la ciudad = mil peatones frente a nuestros ojos
Más calor = menos ropa = más hormonas

poc poc
poc poc
poc poc

y las tardes pasan como espectadores en Wimbledon

lunes, 21 de mayo de 2007

Foto de familia... cómica


Acabo de saber que hay una editorial que publica 'blogs', es decir, que hace libros de los de toda la vida con la literatura fresca y espontánea que nace en este espacio sideral que es Internet. Todavía no han visto nuestro 'blog', porque en cuanto lo hagan nos harán un contrato millonario. ¿Os imagináis la foto del día de la presentación? Lois Lane y Peter Parker andarán cogidos de la mano, anunciando públicamente su historia de amor (la intrépida periodista confesará estar perdidamente enamorada de Spiderman después de haber abandonado al blandengue de Superman). Sex Luthor disfrutará con la estampa porque, por fin, habrá logrado encontrarle el punto débil a su eterno enemigo, que ya no será recordado por dar vueltas al mundo con sus calzoncillos rojos, sino por ser un auténtico calzonazos. Scarlet Ojala, ajena a todo esto, sólo pensará en el dinero que ganará para su Tara y los rábanos que crecen debajo del árbol donde juró que nunca más iba a pasar hambre (ni hacerse vestidos con cortinas de terciopelo). Sólo por la foto, ¿valdrá la pena que nos contraten para publicar un libro, no?