martes, 30 de enero de 2007

Es mentira

Ejercemos de críticos sin serlo, hablamos de temas de los que no tenemos ni puñetera idea y, si nos plantan delante a un ingeniero y su máquina industrial --también las hay no industriales, supongo-, tenemos la poca vergüenza de entrevistarlo. ¡Qué remedio! En la última de esas metamorfosis del periodista (especifiquemos: hablamos de la especie del juntaletras pringadus, que también hay un par de vividores sueltos en la profesión, o redacción, o lo que sea) me he convertido en diseñadora de interiores. ¡Esa raza!

Así, señores y señoras, me autootorgo el poder de decidir qué está bien y qué no lo está en el mundillo de la decoración, que para mí no es más que un "arrastra aquí esa mesita de noche que no me cabe el colchón en el suelo".

Pero he oido hablar de casos peores. Una de las miembras de este equipo podría sacar al mercado una obra antológica, o un par, con las listas de consejos y cuestionarios esclarecedores relacionados con el ligoteo que estuvo publicando durante un tiempo en la revista para quinceañeras de todos los tiempos.

Ni el agujero donde vivo podría salir en la portada de Casa y Jardín ni Lois Lane es una experta en la culminación del celo de discoteca.

Si véis un consejo impreso, desconfiad. Es mentira.

3 comentarios:

Lois Lane dijo...

Apoyo la moción, Peter. Los consejos mienten, los periodistas mienten, las revistas mienten, los periódicos mienten, oh, bueno, todo el mundo miente y, en medio de tanta mentira, cualquiera puede toparse con un consejo para quitarle el novio a su mejor amiga y acabar quitándoselo.

Suerte con los muebles de porche y de jardín.

Scarlet Ojala dijo...

Trabajamos en un mundo falso...

dalr dijo...

Hola! Muy interesante opinión. Quizás se ha perdido la idea original de todo esto: enterarte de lo que pasa y explicárselo a la gente de forma que lo pueda entender. Luego entramos con lo de que hay que llenar sesenta páginas cada día y vendérselas a dos cientas mil personas y entonces la realidad deja de ser suficiente, explicarla deja de ser suficiente, que te entiendan deja de ser suficiente, y empezamos a buscar noticias donde no las hay, colar opiniones donde no toca y "empujar" a la gente a pensar lo que nos interesa que piensen. Para lograr todo eso hay que mentir mucho, pero no creéis que eso tiene poco que ver con la profesión y mucho con el negocio?