martes, 23 de enero de 2007

Las vikingas del metro

Existen. Y eso ya sería suficiente motivo para crear una entrada. En más de 6 años que llevo en Barcelona es la primera vez que me cruzo con las revisoras del metro. Pensaba que formaban parte, como el fantasma de la Facultat de Ciències de la Comunicació de la UAB, del imaginario popular. Pero -de hecho, como el fantasma- existen. Y no iban de dos en dos, sino en manada. Al menos ocho revisores han entrado esta tarde en un sólo vagón del metro de la línea 2. No me extraña. Esta mañana el titular (del ADN en este caso, el lenguaje les delata) no les dejaba nada bien: "Tres millones de espabilados se cuelan en el metro".

11 comentarios:

blogservador dijo...

Me encantan vuestros comentarios superwomans pero debo confesar que lo que me importa es que por fin, después de tantos años, tantos intentos, tanta frustración acumulada, tanta energía consumida......SOY EL PRIMERO EN REGISTRAR UN COMENTARIO EN UN BLOG. Descanso en paz.

blogservador dijo...

Y el segundooooooooooooooooooooooooooooooooooooo....uauuuuuuuuh. Puedo morir tranquilo, aunque pensaba que encontrar un comentario os iba a poner contentas y aquí nadie contesta. Como sea un blog falso...

Spiderman dijo...

Pues bien, te damos la bienvenida. Aunque claro, nosotras también esperábamos un comment más sentío. Pero nada, ¡Gracias por venir!

blogservador dijo...

Ostias y encima contestáis...ante tanta amabilidad, he decidido que me leeré vuestros textos.

Sex Luthor dijo...

Más te vale. Sin tu lectura, no existimos para ti.

dalr dijo...

Buenas! Bienvenidas a la blogosf... a esto y un saludo especial a Peter. Procuraré pasar por aquí de visita. Por lo que he podido ver, vamos a estar entretenidos.

Lo que cuentas de las vikingas tiene su sentido. Ya sabemos para qué sirven algunos periódicos. Para chivarse y joborarle el día al pobre despistado que por una vez se haya olvidado de "fichar". En fin. Que mejor esto que encontrarse en un sitio cerrado con el fantasma de la FCC. En mis tiempos, si hablamos de la misma leyenda, la llamábamos la dama de blanco. Y dejó de ser leyenda cuando empezó a aparecer regularmente en unas clases de doctorado. Las leyendas pierden gracia cuando ves que son verdad...

Peter Parker dijo...

Gracias por visitarnos, Dalr. Seguiremos espiando el quiosco, como desde hace meses.

al dijo...

Yo estudié en esa facultad y los únicos fantasmas que recuerdo eran profesores en activo.

Peter Parker dijo...

era la combinación de todas esas cosas lo que hacía de ese lugar un espacio tétrico

al dijo...

Bueno, recuerdo un profesor que tenía más de fantasma que de activo. De hecho, siempre venía con alguna excusa para no dar clase.

Aunque, para tétrico, el ruido de la lluvia sobre las claraboyas.

al dijo...

Si Amenábar hubiera rodado Tesis allí, le habría salido Los otros.